Alguien pensó que era buena idea subir con un dispositivo Bluetooth llamado "Bomba" a un avión. Pasó lo que tenía que pasar
Imagina que estás sentado en esa moderna cámara de tortura que llamamos “clase económica” en un avión transcontinental cuando, tras una hora en el aire del viaje de ocho horas de Nueva Jersey a Mallorca, el aparato da media vuelta para aterrizar en el punto de origen porque se activan los protocolos de amenaza de bomb...