Starlink tiene un problema: su antena residencial es grande y gastona. La nueva generación llega para corregirlo
Durante años, conectarse a Internet por satélite ha implicado aceptar un intercambio bastante claro: llegar allí donde la fibra no llega, pero hacerlo con equipos más grandes, pesados y exigentes con la energía. Es algo que hemos visto tanto en viviendas aisladas como en instalaciones temporales, donde cada kilo y cad...