Bugatti Veyron era una joya que costaba de 1,7 millones de dólares: Volkswagen perdía 6,24 millones con cada uno que vendía
En el paseo de la fama de los supercoches de lujo, hay una estrella reservada para un coche que, pese a que sus adinerados compradores debían poner sobre la mesa 1,7 millones de dólares sacarlo del concesionario, cada vez que se vendía una unidad, su fabricante perdía 6,24 millones de dólares: el Bugatti Veyron. Bugat...