La forma de las manos es uno de los últimos misterios evolutivos del ser humano. Y estamos un paso más cerca de resolverlo
Nuestras manos son, sin lugar a dudas, una de las maravillas de la ingeniería biológica, puesto que durante mucho tiempo, la narrativa evolutiva dominante ha puesto el foco en cómo nuestra anatomía se transformó para permitir el agarre.