Europa creía que la flota fantasma rusa movía petróleo. Un informe apunta a algo mucho peor: "portaaviones" de drones
Durante la Primera Guerra Mundial, el Reino Unido creó los llamados Q-ships: mercantes aparentemente inofensivos que ocultaban cañones bajo su cubierta para atraer submarinos alemanes y sorprenderlos cuando se acercaban. La idea de convertir un barco comercial en un arma no era nueva. Lo llamativo es que, más de un si...